Está postrado desde agosto. Sufre
de púrpura trombocitopénica inmune, un trastorno plaquetario que se caracteriza
por una disminución anormal de las plaquetas en la sangre. Una de sus secuelas
fue una necrosis de cadera, por la que necesita una prótesis que le permita
volver a caminar.
Pero al doble padecimiento de su
salud que lo mantiene tirado en una cama se le suma el infierno de una obra
social que parece ya no tener remedio. IOMA no le entrega la prótesis y agrava
la situación física y emocional.
Fernando Ariel Sánchez tiene 25
años. Está casado y tiene una hija de dos años. Hace cinco años que forma parte
de la Policía Local. Vive en el barrio Santa Rosa de Florencio Varela y espera
una nueva operación de cadera en el Sanatorio Güemes para fin de este mes de
enero después de dos postergaciones debido a la falta de entrega de una
prótesis que le permita curar sus males.
En diálogo con Infosur, su
pareja, Mayra relató que desde que recibió su diagnóstico comenzó un “injusto”
peregrinar para lograr que IOMA le otorgue lo que los médicos piden. “Toda la
medicación necesaria para su tratamiento fue rechazada en varias oportunidades.
Intentamos
que reconsideraran esas
auditorías agregando resúmenes de historia clínica, prácticas de laboratorios,
informes médicos”, contó.
Cabe destacar que los
medicamentos tiene un costo exorbitante, por lo que es casi imposible
costearlos para una familia de trabajadores. Fernando pudo conseguirlo gracias
a la tarea solidaria de un grupo que realiza donaciones.
Este es un dato que la Justicia
deberá investigar con urgencia. Mayra relató que la primera empresa encargada
de suministrarle la prótesis en realidad no existía. No tenía teléfono ni
dirección, el médico no la conocía y nunca se presentaron para dar el material.
Lo que se supone es una empresa fantasma. Este dato no es la primera vez que
surge en la demora de la entrega de elementos quirúrgicos, a comienzos de este
año un caso similar ocurrió en Lomas de Zamora con una empresa que debería
haber entregado una prótesis de rodilla. No existía.
La segunda empresa que debería
haber provisto la prótesis sorprendentemente según los dichos de Mayra
quisieron cobrarle una suma extra de 250 mil pesos. ¿En concepto de qué?
Y en el tercer intento, después
de presentar un trámite de excepción, IOMA les comunicó vía mail que ya había
proveedor nuevo eso. Esto fue el día 10/1/20 pero por sorpresa el 13/1/20 le
comunicaron que el proveedor es el primero. “Nuevamente no tenemos ninguna
explicación de porque otra vez IOMA elige este proveedor, demás está decir que
el médico lo vuelve a rechazar porque no es la prótesis solicitada. Ahora IOMA
autoriza pero no lo que ellos pretenden entregar, una prótesis de menor
calidad.
Lo más triste es que perdimos la
fecha de la cirugía del 27/12/19 ya que fue suspendida por no contar con la
prótesis. Ahora fué reprogramada para el 24/1 y continúa la incertidumbre para
mí familia”, dijo Mayra quien subrayó “No pedimos que se nos regale nada, que
IOMA cumpla con lo que corresponde”.

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