El ex intendente está decidido a
que su apellido vuelva a encabezar una lista.
En el entorno del ex intendente
de La Plata, Pablo Bruera, están eufóricos. El presidente del Concejo
Deliberante, Fernando Ponce, les transmitió que el eje de la campaña del PRO en
la Ciudad será polarizar con ese sector del PJ.
"Esto nos levanta y nos pone
como una única alternativa a ellos", explican desde el entorno del
intendente, un espacio que se autodenomina ‘PJ 54' por el número de la calle
donde el partido tiene su sede. Por estos días el bruerismo resiste en ese
edificio con oficinas vacías, sillas rotas, computadoras destartaladas y
afiches de otras épocas.
Aunque no hay candidaturas
definidas, el nombre que jugará el ex intendente es el de su hermano, Gabriel
Bruera. No está claro si será candidato a diputado provincial o si irá al
Concejo Deliberante. Pero si algo es seguro es que apostará todo a la interna
con Florencia Saintout, la decana de la Facultad de Periodismo.
En el armado del ‘PJ 54' manejan
algunas encuestas que sostienen que el 36% votará en la primaria de agosto al
peronismo. El 18% votaría a Bruera, 11% a Saintout y 6/7 a otros sectores
minoritarios. Por estos días, el armado del ex intendente trabaja para sumar
esos espacios menores del peronismo a su armado.
En los próximos días desde ese
espacio bajarán críticas hacia la decana camporista. Le cuestionarán el poco
acercamiento a los barrios de la periferia de La Plata. "No necesitamos
candidatos nuestros que se laven las manos cuando salen de un barrio",
dicen.
La estrategia de Saintout, es -si
se quiere- un poco más sencilla. En los despachos de la facultad de Periodismo,
que sirven de bunker de campaña, se limitan a esperar que Máximo Kichner les
diga qué hacer.
Una posibilidad es sumar a ese
sector del kirchenrismo duro a Victoria Tolosa Paz, la esposa de Pepe Albistur.
Desde el año pasado, Tolosa Paz paz viene gastando millones para instalarse en
la capital provincial. Los viejos favores de Albistur todavía impactan sobre
los ex ministros de Cristina Kirchner que bajan a La Plata para intentar
levantar su nivel de conocimiento. Pero hay algo que preocupa en su propio
entorno: su forma de hablar parece más compatible con el PRO, que con sectores
populares a los que quiere interpelar.
Pero volviendo al ‘PJ 54', Bruera
no se la juega ni por Florencio Randazzo, ni por Cristina Kirchner. En la
semana, recorrió algunos puntos de la ciudad con Daniel Scioli, pero -fiel a su
estilo- eso no significa fidelidad alguna con el ex gobernador.
El ex intendente tiende puentes
con el ex ministro del Interior y Transporte. Distanciado de la diputada
provincial Valeria Amendolara (muchas veces señalada como su sucesora en el
municipio), ahora avanza en un diálogo con Randazzo a través de Marcelo Leyría,
secretario del bloque FPV-PJ en Diputados.
En el entorno de Bruera apuestan
todas las fichas a la interna del peronismo. "Ganarle a Saintout nos deja
posicionados como la segunda fuerza", explican. La estrategia será salir a
comparar gestiones. Aseguran que en los sondeos reflejan que Bruera es
recordado por las obras del espacio público. Algo en lo que la incipiente
gestión de Garro todavía no pudo hacer pie.
Pero en el ‘PJ 54' también son
conscientes de la carga negativa que puede tener el apellido Bruera en una
boleta. Según los números que tienen, ese apellido aparece con una fuerte
imagen negativa que tiene picos de hasta un 60% en algunos puntos de la ciudad.
Existe un argumento concreto que
levantan en el bruerismo para justificar que el apellido del ex intendente
vuelva a encabezar una lista: "En los 17 meses que pasaron desde que
perdimos la elección, no hubo otra figura en el peronismo que surja como
alternativa", dicen.

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