domingo, 7 de mayo de 2017

Docentes: Si Vidal destruye nuestro salario, (la comida de nuestros hijos), mejor que hacer paros será vaciarla de votos que es lo que realmente le duele.


Todos pudimos escucharla en una entrevista de campaña decir que nosotros los docentes debemos ganar no menos de 40.000 pesos. Con ese discurso televisivo se ganó el voto de una gran cantidad de maestros y profesores que pensaron que realmente venía a reconocer y ser consecuente con sus discursos. Hoy muy por el contrario de lo que dio a entender en sus notas televisivas, una parte sustanciosa del sector docente cobra salarios que están por debajo de la línea de la pobreza. Los otros, no reciben ni siquiera algo cercano a la pérdida real de salario por la inflación del año pasado.

Los paros son una muy buena alternativa para luchar contra la falta de reconocimiento salarial pero, en muchos casos, “el temor a los descuentos sin retorno” deja al docente dubitativo porque las cuentas hay que pagarlas  todos los meses. 

Es muy clara la estrategia del gobierno. Usar el poder de la billetera para jugar al desgaste y el temor mientras el tiempo pasa. Hacer propuestas poco serias en las negociaciones les sirve en realidad para que el tiempo juegue a su favor y los docentes comencemos a sentir el recorte mes a mes hasta que aceptemos y veamos como bueno la miseria que nos dan.
 Este sistema perverso y con total falta de valores es típico de los gobiernos autoritarios que se proyectan a hacer “lo que sea” para conseguir sus metas”. 

Otro beneficio de que aceptemos sueldos de miseria para el gobierno, es que el dinero por presentismo que ofrecen se convierta en algo indispensable para poder llegar a fin de mes y de esta forma, faltar por las razones que sea implicará “vivir o pagar las cuentas”, una de las dos.

 Esa es la VISION DE DEMOCRACIA Y DE “CAMBIO” DE  la gobernadora.  Ese es el mecanismo que la hará torcerle el brazo a los docentes. El gran problema para nosotros y el beneficio para ella es que vencer a un gran monstruo como es nuestro sector, la llevará de candidata a PRESIDENTE EN 2019 por su partido. La falta de pan en la mesa de nuestros hijos y los sueldos de pobreza es la alternativa, la herramienta de la gobernadora para competir por la presidencia. Por más que diga lo contrario, esto es así y ya las corporaciones lo manifiestan.

La gente que la apoya se regodea diciendo:
“Ella les dijo a  los docentes ingenuos e idiotas que tenían que ganar 40.000 pesos para que la voten y la votaron, no les da una mierda de lo que prometió y encima los pondrá hambreados de rodillas por 3 años”… QUE GENIA..!!!...    TIENE QUE SER LA PRESIDENTE EN 2019..!!!!

Los docentes siempre fuimos un sector que ha mostrado gran fortaleza y vencernos, es lo que la va a posicionar políticamente para pelear el espacio mayor.  Es por eso que la lucha por ponernos de rodillas va más allá del salario o de los rojos de las cuentas públicas.  Es por eso que es prácticamente imposible que ceda a un punto de equilibrio….

Las ideas y el esfuerzo de los gremios deben ser más que reconocidos, pero la realidad es que si no se cuenta con la capacidad de hacerle probar de su propia medicina, ya estamos perdidos… A ellos no les importa cuántas carpas, marchas o aulas itinerantes les pongamos, solo les interesa pagar lo menos posible y conseguir votos para preservar el poder.

Con los chicos en las aulas se acabó la lucha que lastima, la lucha que realmente les quita el sueño, la lucha que nos pone en una mesa de igual a igual.  Con los chicos en el aula ellos se ponen en el rol del patrón que tiene la billetera y los docentes en el rol obligado de padres de familia que deben llevar el sustento a sus hogares.

Con los chicos en las aulas:
“Ellos toman café, cobran sueldos de más de 100.000 pesos mensuales, se ríen perversamente  y hacen apuestas sobre cuanto vamos a aguantar porque saben perfectamente cuál es el poder del dinero y el tiempo que está a su favor. “Saben que la billetera mata a los hambreados, a los “come choripanes”.

Pero lo hermoso de la democracia  es que “el poder” puede ser puesto o quitado de las manos de cualquier ente con delirios de rey que quiera decidir cuánto va a comer  un sector y que va a comer.   La democracia bien direccionada, puede destruir la idea de dirigentes que se manejan como empresarios, y que piensan que siempre tendrán el poder por ser los dueños del capital.
La democracia nos deja castigar a aquellos que se meten con la comida de nuestra familia y con el fruto de nuestra formación profesional. Pegar donde más les duele es pincharles el tanque de votos para que día a día  sientan que el poder se les está yendo y dejan de construir políticamente.

Es importante entender  que la idea no es pregonar que hay que votar a tal o cual candidato. La idea es comentar a todos aquellos que nos conocen, y que pueden llegar a entendernos, a quienes no hay que votar y porqué.  

No importa si no son muchas las personas a las que podamos hacerles entender cuanto nos han pisoteado y como pretenden seguir haciéndolo por 3 años. Con que cada uno podamos hacer razonar  a solo 4 o 5 trabajadores, podremos inclinar la balanza. A esto se llama “llegar sin avisar y pegar alfileres en el corazón del poder”. Nadie puede controlar “el boca en boca” y con un poco cada uno, sin cambiar nuestros hábitos ni dejar de trabajar, estaríamos ejerciendo el poder del pueblo que es lo más poderoso que hay.

Tampoco necesitamos aquí la presencia de sindicalistas aunque hay que reconocer su trabajo que no es poco y seguir apoyándolos siempre. Aquí no hay nada contra los sindicatos, al contrario, esto sumaría a todo lo hecho aunque desde un formato de lucha de “poder de masas directo”. Aquí la construcción de poder y el látigo lo realiza cada docente como parte de un todo sin representantes, y  sin que nadie del gobierno nos pueda controlar, ni medir ni mucho menos perseguir.

Quizás algunos no vean bien utilizar las herramientas políticas como armas, pero no hay otra alternativa eficaz. “A los poderosos solo los amenaza la posibilidad de perder el poder”. Utilizar la gran cantidad que somos debe servir a nuestro favor para mover el amperímetro de votos de los que muchos ya se creen dueños. Que subestimen nuestro poder es nuestra ventaja. Utilizar la gran masa que somos para presionar en las urnas es el monstruo que debemos despertar cada uno de nosotros ejerciendo nuestro poder como ciudadano y nuestra influencia ante cada persona que nos conoce y  nos logre entender.

Para que esto funcione bien es necesario que todos estemos dispuestos a conversar sobre a quienes no debemos votar dejando a libre elección la idea de a quienes se debe apoyar. El problema de dar apoyo a un sector en pos de luchar por lo que es nuestro, es que nuestra lucha pasa a tener bandera política y allí, se pierde fuerza porque el objetivo ya es difuso y con mensaje partidario. Con bandera política, el gobierno  lleva la lucha a ese plano y nos mezclaran con los intereses políticos opositores convirtiéndonos en carne de cañón de los medios. La lucha es nuestra y a tal efecto, es necesario que seamos militantes políticos territoriales pero de nuestras familias, de nuestros hijos y de todo aquello que nos corresponde por derecho, de todo aquello que de una vez por todas merece la educación.

Habrá seguro docentes que pertenecen a plataformas partidarias y desde allí ya están activos y  está muy  bien, pero el poder aquí es la representación propia de la masa a quien no se engaña con palabras, solo con los hechos de dar lo que se prometió o lo que es razonable. El monstruo toma poder si no hay personalismos. Cada docente quitando solo 4, 5 o 6 votos a quienes nos mintieron forjará en el conjunto una puñalada vital en el poder.  Y para que nadie pueda criticarnos, ni salir a decir que no respetamos la escuela, el ámbito de relaciones políticas debe ser fuera del establecimiento y entre nuestros vecinos, amigos y conocidos.

No debe mal interpretarse lo de militar en partidos políticos. Está bien hacerlo, pero desde este tipo de lucha, el efecto puñal en el poder se logra solo si lo hacemos para defender nuestro salario y a nuestras familias de la extorsión económica, del efecto patrón y trabajador hambreado sin representantes partidarios. No quiere decir que paralelamente haya docentes que busquen las 2 vías.

A estas alturas los partidos políticos que llegan al poder deberían entender que con la educación y los docentes ya no debe haber más mentiras. Los partidos deberían entender que nosotros queremos ejercer nuestra profesión, trabajar todo el año en condiciones dignas y que nos paguen como realmente nos merecemos. Los políticos deben entender que nosotros no somos solo parte de un discurso de campaña en el que se miente a rabiar para conseguir votos.


“Decir que el docente debería ganar 40.000 pesos y luego buscar hambrearnos con sueldos por debajo de la línea de la pobreza es muy insensible y perverso…!!! Es digno de alguien sumamente hipócrita y ambicioso que no debería estar en el poder.


No hay que engañarse ni ilusionarse más... Lo único que le duele a los poderosos son aquellas cosas que les hacen perder el poder, nada más… La única forma que hay para que nos consideren realmente es amenazando lo que más aman…El poder y sus votos.




Gustavo A. Berón
Profe de Fisicoquímica

Distrito de Florencio Varela



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